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Ahora, Finlandia y Suecia

Magdalena Andersson y Sanna Marin, primeras ministras de Suecia y Finlandia. (Foto: Getty Images).
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Magdalena Andersson y Sanna Marin, primeras ministras de Suecia y Finlandia. (Foto: Getty Images).

LA CRÍTICA, 21 MAYO 2022

Por Gonzalo Parente Rodríguez
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Estos dos países del mar Báltico han disfrutado de un estado de neutralidad, aceptada internacionalmente, que les ha servido para no involucrarse en los conflictos de la guerra fría entre occidente y la Unión Soviética, en el siglo pasado. (…)

... Pero ahora, desaparecida la URSS, que había aceptado un estado de convivencia entre el este y el oeste, su heredera Rusia, dirigida por un líder empeñado en recuperar su estatus de gran potencia, con varios cientos de armas nucleares se ha embarcado en una política internacional agresiva con los países circundantes.

Primero fue Georgia con una guerra que le sirvió para incorporar dos trozos del territorio georgiano, luego se orientó hacia occidente apoderándose de la península de Crimea en el mar Negro y estableciendo un plan para apoderarse del mar de Azof e iniciando la ocupación de Ucrania en sus territorios de ese mar y favoreciendo la revolución para la separación de la región del Dombas. Es ya una guerra mayor.

Han pasado casi tres meses de las operaciones de ocupación con un importante ejército de miles de soldados para ocupar Ucrania, utilizando todos los medios posibles para invadir y anexionarse esta gran nación, con una población parecida a la nuestra en número.

Pero no han podido hacerlo porque los ucranianos, apoyados por Occidente, se han defendido con una resistencia popular difícil de vencer. En vista de ello, las naciones vecinas como Finlandia y Suecia han optado por abandonar su cómodo estatus neutral y solicitar su unión con la OTAN para que los defienden.

Pronto veremos la postura rusa ante esta situación en el mar Báltico, donde tienen tanto interés como en el mar Negro, donde Crimea puede ser como Kaliningrado. Pronto veremos la reacción rusa ante la nueva postura occidental que puede favorecer una situación de paz o aumentar el peligro de guerra.

Gonzalo Parente

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