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20 de febrero de 2026
HISTORIA Y CULTURA > Íñigo Castellano
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LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | Retrato ecuestre de Leopoldo O'Donnell. Museo del Ejército. (https://ejercito.defensa.gob.es/museo/). |
LA CRÍTICA, 14 FEBRERO 2026
Por Íñigo Castellano Barón
España entró en el siglo XIX como se entra en una tormenta: sin paraguas y con demasiadas heridas abiertas. La Guerra de la Independencia abrió la herida, las guerras carlistas la mantuvieron abierta y los pronunciamientos la infectaron de intermitencia. Entre 1808 y 1874 la nación osciló entre constituciones y espadas, entre entusiasmo y decepción. En ese terreno inestable creció y actuó Leopoldo O'Donnell, militar y estadista, que quiso algo menos brillante y más difícil que una revolución: estabilidad. (...)
LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | (Ilustración: La Crítica / IA) |
LA CRÍTICA, 16 ENERO 2026
Por Íñigo Castellano Barón
El Mediterráneo no fue siempre un espacio de tránsito pacífico. Durante buena parte del siglo XVI fue escenario de guerra constante, una línea de confrontación armada entre dos potencias imperiales con proyectos incompatibles. Esa confrontación tenía una dimensión militar, política y religiosa y se materializaba en puntos concretos. Uno de los más expuestos, costosos y difíciles de sostener fue Orán. Durante décadas, la plaza vivió en un estado de alerta permanente. Cada amanecer podía traer una incursión. Cada noche exigía redoblar las guardias, revisar las murallas, contar la pólvora. Los hombres destinados allí sabían que no servían en una retaguardia cómoda, sino en el umbral mismo del conflicto mediterráneo. Orán era frontera en el sentido más literal: si caía, el mar se abría. (...)
LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | El Gran Capitán en el asalto al castillo de San Jorge en Cefalonia. Litografía de JJ Martínez. Biblioteca Nacional de España. (https://commons.wikimedia.org/). |
LA CRÍTICA, 18 DICIEMBRE 2025
Por Íñigo Castellano Barón
Mientras la Cristiandad retrocedía ante el empuje otomano en el Mediterráneo oriental, un ejército cristiano desembarcaba en las costas de Cefalonia en el otoño de 1500. Al frente, Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, encarnó el valor, la estrategia y la fe en una gesta casi olvidada que salvó una isla crucial del dominio islámico. Este artículo rescata, con estilo narrativo y rigor histórico, aquella cruzada no declarada donde España demostró su vocación de escudo de Europa más allá de sus fronteras. (...)
LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | Monumento a Juan Vázquez de Mella en Madrid. |
LA CRÍTICA, 12 DICIEMBRE 2025
Por Íñigo Castellano Barón
En los días inciertos del cambio de siglo, cuando el patriotismo parecía un anacronismo y la política una rutina de escaso sentimiento, Juan Vázquez de Mella y Fanjul convirtió el verbo en trinchera. Su voz —mezcla de teología, filosofía y emoción— fue la última gran defensa moral de la España eterna. (...)
LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | Detalle del retrato de Carlos V por Gregorio Ferro, 1789. N º Inv 196. Real Academia de la Historia |
LA CRÍTICA, 23 NOVIEMBRE 2025
Por Íñigo Castellano Barón
En el verano de 1532, mientras Solimán el Magnífico avanzaba hacia el corazón de Europa con el ejército más poderoso del mundo, la ciudad de Viena se preparaba para morir. El continente estaba dividido, exhausto y sin fuerzas para resistir. Hasta que, contra toda esperanza, comenzaron a aparecer por el horizonte los viejos estandartes españoles: eran los tercios, venidos desde Italia, Flandes y Castilla. Su sola llegada, silenciosa y firme, bastó para detener la ofensiva otomana. Fue el día en que España —sin un solo combate campal— salvó a Viena y sostuvo el andamiaje de la civilización occidental. (...)
LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | (Ilustración La Crítica / IA) |
LA CRÍTICA, 9 NOVIEMBRE 2025
Por Íñigo Castellano Barón
A finales del siglo XV, cuando Europa despertaba entre imprentas y herejías, en los confines del sur hispano ardía la última hoguera de la cruzada. Granada, postrera joya del islam en Occidente, se convirtió en escenario de una campaña colosal que unió a reyes, nobles y soldados bajo el estandarte de Castilla. En aquel crisol de sangre y fe se forjaron nombres inmortales: Gonzalo de Córdoba, el Gran Capitán; Íñigo de Mendoza, el conde de Tendilla; Diego de Córdoba, conde de Cabra; Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz; y tantos otros que pusieron lanza y honor al servicio de una gesta sin retorno. Esta es la historia de su guerra. (...)
LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | (Ilustración: La Crítica / IA) |
LA CRÍTICA, 23 OCTUBRE 2025
Por Íñigo Castellano Barón
Más allá de Lepanto, España libró una cruzada olvidada en los confines del mundo. Durante el siglo XVI, tropas hispánicas combatieron al islam en Etiopía, el mar Rojo y las islas del sudeste asiático, en alianza con cristianos abisinios y frente al poderío otomano. Este artículo rescata aquella epopeya ignorada: soldados que lucharon en tierra africana, galeras que surcaron el Índico y arcabuceros que abrieron paso a la fe y al Imperio por rutas casi borradas del mapa. (...)
LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | Antonio de Ulloa, 1716-1795. (La Crítica / IA). |
LA CRÍTICA, 3 AGOSTO 2025
Por Íñigo Castellano Barón
En el siglo XVIII, cuando las potencias europeas disputaban el mundo a golpe de pólvora, mapas y tratados, un joven marino español cambió la historia sin empuñar un fusil. Se llamaba Antonio de Ulloa (1716-1795), y su legado no está en los campos de batalla, sino en los laboratorios, las universidades y los cielos astronómicos. Fue el descubridor del platino, pionero en estudios de meteorología, navegación, astronomía, física y mineralogía. Pero sobre todo, fue uno de los padres silenciosos de la ciencia moderna española, y uno de los últimos representantes de esa España ilustrada, sobria, racional y firme que aún creía en el progreso sin renegar de la tradición. (...)
LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | Retrato de Manuel de Mazarredo (1807-1857). Óleo de Federico Madrazo. (Colección particular). |
LA CRÍTICA, 20 JULIO 2025
Por Íñigo Castellano Barón
«El Honor es mi divisa» Más que un lema: una forma de vida que honra tanto al Cuerpo como al espíritu de quienes lo forjaron.
Durante casi dos siglos, la Guardia Civil ha encarnado los más altos ideales del deber, la disciplina, la legalidad y la entrega al bien común. Su silueta, recortada en caminos rurales, costas, montañas y fronteras, no es solo presencia armada: es símbolo de Estado, de orden, de protección. Sin embargo, como tantas veces ocurre en la historia, el relato oficial ha simplificado su origen, elevando a figura fundacional única al II Duque de Ahumada. Honroso y fundamental fue su papel, pero no fue el primero. Antes que él, con visión de Estado, liderazgo institucional y decisión ejecutiva, se alzó el nombre del Teniente General Manuel de Mazarredo y Mazarredo, verdadero impulsor y artífice de la génesis del Cuerpo. (...)
LA ESPAÑA INCONTESTABLE
| | Autorretrato de Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (Sevilla, 1599 - Madrid, 1660). (Museo de Bellas Artes de Valencia). |
LA CRÍTICA, 21 JUNIO 2025
Por Íñigo Castellano Barón
Nacido en Sevilla (1599–1660), entonces una metrópoli bulliciosa gracias al comercio con las Indias, recibió una formación sólida en el taller de Francisco Pacheco, su futuro suegro, quien supo reconocer la precocidad del joven Diego. Pacheco era más teórico que pintor, y en su influyente Arte de la pintura dejó escrito: «El retrato perfecto es aquel que representa no sólo los rasgos visibles, sino el alma invisible del retratado». Velázquez no tardó en superar a su maestro, precisamente en eso.
Pero fue su llegada a Madrid, en 1623, la que marcó el verdadero punto de inflexión. Apenas tenía 24 años cuando Felipe IV le ofreció su primer encargo: un retrato regio que causó tal impresión que el monarca ordenó destruir todos los anteriores retratos que lo mostraban, para que ninguno le hiciera sombra. Desde entonces, Velázquez se convirtió en el pintor exclusivo del rey. Su ascenso no fue fruto solo de su talento: cultivó alianzas, supo esperar su momento y, sobre todo, entendió que la discreción era la virtud suprema en un mundo donde una palabra de más podía resultar fatal. Como señala Jonathan Brown, su gran biógrafo, «Velázquez tuvo la rara habilidad de moverse entre los poderosos sin convertirse en uno de ellos». (...)
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