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    19 de julio de 2018

JUAN IGNACIO VILLARIAS

Era un tipo retraído más bien y solitario, andaba por las calles del pueblo con la vista baja, como alma en pena.

(Villarías en TodoLiteratura.es)

¿Por qué caen los imperios? Pues por los motivos contrarios a los de su levantamiento. Un pueblo austero, laborioso, disciplinado, dispuesto a todo por su patria, y tal, consigue levantar un imperio...

(Villarías en TodoLiteratura.es)

Ante todo habrá que aclarar el significado de indígena, y lo tenemos que aclarar antes que nada porque muchos hablantes y escribientes parece que no lo tienen bien claro.
El Cuervo, con mayúscula, pues de un nombre propio se trata. Se llamaba Manuel, como todo el mundo, y si hablo en tiempo gramatical pretérito es porque ya dejó de hacer sombra.
Así titularía un ciego romancero, si todavía los hubiera, su número montado en la plaza pública o en la feria del pueblo, sobre un tablero de cuadros dibujados señalando con un puntero.
Vuelvo, después de diez años, a mi casa de toda la vida. La sólita plaza del mercado, antes plaza del General Mola, ya no mola ese nombre, por lo visto, en esta época de cambio. Cambia la vida y cambian las costumbres, cambian los nombres de las calles, pero la luna por la noche, vista desde los ventanales, por encima de las cúpulas de la lonja del mercado, sigue siendo la misma.
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