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Nivel de Formación y Marco de Libertades, los pilares de la prosperidad y el progreso

Torrespaña, Servicios Centrales Informativos de TVE. (Foto: RTVE)
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Torrespaña, Servicios Centrales Informativos de TVE. (Foto: RTVE)

LA CRÍTICA, 10 OCTUBRE 2020

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Como es sabido, la prosperidad de una sociedad, o si lo prefieren la riqueza, o incluso como le llamaban a estos conceptos en el siglo de la razón, el lujo, y el progreso depende hoy en día de dos factores: El nivel de formación de la población y el marco de libertades, tanto individuales como económicas, es decir de la libertad individual y de la economía libre de mercado que disfrutan. (...)

La historia reciente nos muestra como esa prosperidad no depende tanto de los recursos naturales que dispone la nación. Algunas naciones en la actualidad que disponen de grandes recursos naturales y disponían de una buena formación en su población, pero están regidas de forma tan lamentable que han pasado de estar entre las más prósperas y desarrolladas a pasar a estar con las menos.

Una Fuerza Laboral poco formada pero muy resiliente en sus convicciones sociales y económicas, debido a la instilación ideológica desde temprana edad, nos lleva a un escenario que conforman tres problemas: Menor productividad, salarios más bajos y menor inyección de inversiones de capital extranjeras debido a la falta de confianza en ese tejido laboral. Eso deriva en menor desarrollo, progreso y prosperidad.

El ser humano desde que empieza a crear sociedades primitivas busca proteger tres derechos básicos, Libertad, Seguridad y Propiedad. Se agrupan en tanto se respeta su libertad de decidir, lo hacen porque en grupo se mantiene mejor la seguridad contra amenazas externas y se protege la vida de sus miembros, y porque la prosperidad de cada uno y por ende de todos se basa en el derecho a poseer elementos, herramientas que asegure la prosperidad y el futuro de su familia, de su prole.

Estos tres derechos, junto con el derecho a la vida, se han mantenido en las declaraciones o manifiestos sobre los derechos humanos en organizaciones internacionales, y nacen cuando lo hace el individuo en el seno de una sociedad que se los reconoce. Vida, Libertad, Seguridad y Propiedad.

Muy pronto en la evolución aparece el derecho a la reparación ante la ofensa o daño recibido y el castigo por conductas impropias, improcedentes y que socaban la tranquilidad de la sociedad, y además dañan los cuatro derechos básicos indicados en la párrafo anterior. Ese derecho es el de la Justicia.

Vida, Libertad, Seguridad, Justicia y Propiedad son los derechos básicos desde que el hombre se agrupa, se organiza en sociedades y muy anteriores a los derechos que luego han ido surgiendo en sociedades mucho más complejas.

La lógica evolución hacia esas sociedades más complejas han hecho aparecer otros derechos a los que se denomina “fundamentales”, es decir están en los fundamentos, en la raíz de las mismas. En la lista de los 30 derechos fundamentales de la ONU se encuentra el derecho a la vida al que se une la integridad física y moral, el derecho a la Libertad que se une con el derecho a la seguridad y se amplía el derecho a la Libertad, sin más adjetivos, con el de la libertad ideológica, religiosa, de residencia, de circulación, de expresión, de sindicación, de reunión, de asociación….y muchos otros. El problema de calificar la libertad es que la lista puede ser grande y se pueden obviar otros derechos.

El derecho a la no discriminación e igualdad de trato, o dicho de otro modo de igualdad ante la ley, de igualdad de oportunidades nos hace unir el concepto de Justicia, es decir dar a cada uno lo que le corresponde o se merece, con el de Igualdad el de dar a todos por igual. El problema surge cuando se quiere dar a todos por igual, no dejar atrás a nadie, el mérito y el esfuerzo desaparecen y con ellos la Justicia y la Igualdad, apareciendo la Injusticia y el Igualitarismo. Ese derecho a la Justicia con mayúsculas a recibir un trato justo, no igualitario, se entronca con el derecho a la tutela judicial efectiva, que entra en el marco de la jurisdicción y legislación.

Naturalmente se reconoce el derecho a la “huelga” es decir a la tutela efectiva del patrimonio de los trabajadores, de su propiedad que es su trabajo. Aparece ese derecho básico desde el inicio de los tiempos, el derecho a la “propiedad” entre los 30 fundamentales de la ONU pero se diluye incomprensiblemente en legislaciones de algunas naciones. Hoy en día, superadas la primera y segunda revolución industrial y de lleno en la “cuarta” es difícil de creer que en algunos países un trabajador no tenga como patrimonio además de su trabajo, su propiedad o propiedades físicas y que el Estado no las tutele adecuadamente.

Decíamos al principio de lo importante que es la educación, la formación. El derecho a la educación está entre los fundamentales. Naturalmente hay dos vías básicas para desarrollar la educación en la sociedad: Educación para pensar libremente y por uno mismo, es decir enseñar a pensar y educación para pensar de una forma determinada, es decir enseñar a pensar de una forma concreta sin preguntarse ni cuestionarse lo que le imponen a uno. Las sociedades más avanzadas se distinguen especialmente por la “libertad de educación”, ni se cuestionan que la educación es un derecho, pero van más allá, el derecho está en la libertad de educación y en la tutela efectiva por el Estado de esa libertad.

Finalmente, el derecho a la vida se enfrenta a lo que algunos llaman el derecho al aborto. La muerte de un ser vivo no puede ser un derecho, la falta de tutela efectiva del derecho como ser vivo en desarrollo del no nacido, es una atentado al derecho a la vida y pone en peligro muchas más cosas. El inicio de la vida biológica del ser humano y su fin como derecho a una muerte digna deben ser objeto de protección en sociedades avanzadas.

No quisiera terminar sin mencionar que al incluir en la lista de 30 derechos y libertades mencionada a cualquier cosa, como el derecho al paisaje, o lo que es más sorprendente el derecho de los animales, suponiendo que el terreno, las nubes o los animales pueden entender o ejercer esos derechos ….. no hace sino devaluar los verdaderos derechos y libertades. En ese maremágnum, aparece la ideología fracasada en el siglo XX, la que provocaba que ciudadanos huyeran, jugándose la vida, de su supuesto paraíso en la tierra, la que ha perdido su causa por derrumbe, la causa fundamental que motivaba a sus seguidores. Es por ello que por un lado se ha dedicado a abrazar múltiples causas, da igual de que orden de cosas se trate, humano, animal, vegetal, mineral, climático, cognitivo y por otro a disimular su nombre verdadero y ocultarlo en otros que los haga irreconocibles. Sin embargo por sus actos los conoceréis.

Termino volviendo al principio de la reflexión, sin un adecuado nivel de formación basado en la libertad de educación, sin un adecuado y tutelado marco de libertades individuales y económicas contrastadas en las sociedades más avanzadas, sin seguridad jurídica adecuada ni derecho a la propiedad, en suma sin Libertad individual y económica y Justicia independiente las naciones se van diluyendo por el sumidero de la historia.

Octubre de 2020

Luis Feliu Bernárdez

General de Brigada retirado
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