LA CRÍTICA, 23 MAYO 2016
Siento rechazo de utilizar la expresión mercado laboral para referirme a algo de tanta dignidad como el trabajo humano. Las personas que quieren trabajar y son rechazadas sistemáticamente, al principio lo atribuyen, quizá, a la situación o a que sus conocimientos no son útiles, pero pasado el tiempo, con alguna frecuencia, lo refieren a su persona, a que su persona es la que no sirve, lo que genera situaciones de tristeza profunda y, en ocasiones, cuadros de depresión más o menos graves...