LA CRÍTICA, 26 MARZO 2025
26/03/2025@10:24:55
«La era del fascismo -ha escrito el maestro Stanley G. Payne- retrocede cada vez más en la historia, aunque en la retórica política parece permanecer siempre con nosotros» (“El fascismo paradigmático”, Kosmos-Polis, enero 2014).
La retórica política puede ser insultante (y en el caso del fascismo es lo que ha predominado) pero, muy excepcionalmente, puede tener una intención exploratoria crítica, heurística e hipotética. Hace años escribí y publiqué un ensayo precisamente sobre una de estas formas posiblemente retóricas, el fascismo progresista (“El fascismo progresista. Reflexiones sobre la obra de Jonah Goldberg”, La Ilustración Liberal, Madrid, 2010). Me refería al “fascismo progresista”, traduciendo la expresión de Jonah Goldberg, Liberal Fascism, [1], pero en rigor todo fascismo es progresista, si por progresismo se entiende su carácter izquierdista-estatista, anti-capitalista, anti-liberal y anti-conservador, así que habría que emplear más bien la expresión “progresismo fascista”, presuponiendo que hay otro progresismo democrático o liberal-constitucional, aparte del que equivocadamente o no se considera el genuino, es decir, el de las izquierdas convencionales (populistas, socialistas, comunistas, anarquistas y sindicalistas). (...)