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Fundamentos de seguridad y defensa para jóvenes del siglo XXI

Cazas F-35A en la base de Lakenheath (Reino Unido). Fuente: Royal Air Force Lakenheath.
Cazas F-35A en la base de Lakenheath (Reino Unido). Fuente: Royal Air Force Lakenheath.

LA CRÍTICA, 20 ENERO 2021

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Son aspectos complicados de tratar en la sociedad española actual, y más a los jóvenes, que en su ensimismamiento no recuerda que nadie en la Europa del siglo XX creía posible que se desencadenara la primera y luego la segunda guerra mundial y sin embargo, se llevaron a millones de vidas de civiles y militares europeos. La sociedad debería asumir que la Seguridad no es un bien que nos viene concedido por lo buenos y benéficos que somos los españoles. (...)

... Esa ingenuidad española hace muy difícil tratar de estos temas en España a diferencia de otras naciones europeas con las que compartimos principios y valores. Lo cierto y comprobado a través de la Historia es que la Seguridad tiene unas características propias y permanentes: la fragilidad y la volatilidad.

Para Carl Schmitt, la existencia de una pluralidad de naciones, con valores, principios e intereses diversos, y que pueden llegar a enfrentarse por ellos, configura el ambiente externo como un espacio plurinacional en constante evolución. En ese espacio, cada unidad política intentará preservar su soberanía e independencia y lograr su reconocimiento por parte de las otras unidades políticas, sola o asociada con otros.

Ante la falta de un orden internacional creíble que regule y torne previsible las relaciones, cada unidad proyectará para el exterior su percepción de la realidad, así como una imagen de su capacidad y potencia. De esa forma, tratará de reconocer y determinar la “estatura estratégica” de las otras unidades políticas, aliadas o no, así como demarcar y obtener el reconocimiento de las fronteras de su soberanía. Por ello el pensamiento y análisis estratégico es tan importante en los Gobiernos.

Si dentro de los límites de un Estado la fuerza es ejercida en régimen de “monopolio”, externamente, en el escenario internacional, el régimen es el de “libre concurrencia”. Ello exige el análisis, el cálculo y la previsión estratégica antes de tomar cualquier decisión. La proyección externa de las unidades políticas, es decir de los Estados, constituye una red de relaciones de fuerzas dentro del mutuo reconocimiento y delimitación de las respectivas estaturas estratégicas. Esto es lo que constituye empíricamente la “seguridad internacional”. A su vez, la cristalización jurídica de esa relación de fuerzas constituye el “derecho internacional”, que define y regula sobre la paz y la guerra, el conflicto y la cooperación, la seguridad y el desarrollo.

La estructura “institucional” del empleo del monopolio de la violencia en su proyección externa es precisamente “la defensa” y su instrumento más determinante, aunque no el único, las fuerzas armadas. El militar formado, preparado, entrenado, capacitado, armado y adoctrinado para enfrentarse a cualquier agresión, es el elemento sociológico y sicológico de ese instrumento esencial para resguardar la supervivencia de la Nación. Nótese que del mismo monopolio legítimo de la violencia por parte del Estado emana todo lo necesario para mantener la seguridad y garantizar la defensa.

La defensa es por tanto la integración y acción coordinada de todas las fuerzas de la Nación para la solución de aquellos conflictos que requieran el empleo, entre otros instrumentos, de las Fuerzas Armadas, en forma disuasiva o efectiva para desbaratar las agresiones de origen externo. Tiene por finalidad garantizar de modo permanente la soberanía e independencia de la Nación, su integridad territorial y ordenamiento constitucional y proteger la vida, la seguridad, el bienestar y la libertad de sus ciudadanos.

Es por ello una responsabilidad fundamental del Estado, es integral, multifacética, dinámica, permanente y plenamente articulada con la seguridad. Basada en la íntima unión entre los ciudadanos, la sociedad civil y la milicia, dirige el esfuerzo hacia la protección del Estado, de la sociedad, de sus ciudadanos y sus intereses.

Se conceptualiza la defensa como el conjunto de medidas que el Estado utiliza para hacer frente a todo tipo de agresión, a fin de restablecer las condiciones de seguridad y estabilidad, de tal manera que la nación pueda lograr sus objetivos libre de interferencias exteriores. Por tanto, es una función intransferible del Estado que contribuye a la seguridad nacional por medio del empleo legítimo de la fuerza, la disuasión y la cooperación internacional. La defensa abarca prácticamente todas las actividades del país y, por lo tanto, no es tarea y responsabilidad exclusiva de las Fuerzas Armadas, sino de todas las organizaciones, instituciones y personas físicas y jurídicas. La base de la defensa está en la identificación de la Nación con las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas Armadas con la Nación, sin esta condición la defensa es como algo ajeno a la sociedad, es un asunto solo de militares.

En consecuencia la defensa es un instrumento, un componente más de la seguridad que ayuda a preservar derechos, garantías y libertades de los ciudadanos y tiene una participación activa en la integración regional e internacional de España, así al menos lo interpreta la Estrategia de Seguridad Española. Es además un bien público nacional y global, al igual que la seguridad, y exige un elevado grado de cultura de seguridad y defensa en todos los niveles de la sociedad y del resto del Estado, desde una visión integral de la seguridad, de la defensa, del mantenimiento de la paz y estabilidad interna e internacional.

Por otro lado, la seguridad es la situación creada mediante el resguardo y protección de la libertad, la vida y el patrimonio de los ciudadanos, sus derechos y garantías y la plena vigencia de las instituciones. La Seguridad es también una condición política, económica, cultural, social, ambiental y militar y se manifiesta como un proceso continuo, sostenible y perdurable que aúna multitud de líneas de acción. La Seguridad tiene por tanto su dinámica propia y es un concepto relacionado con la conservación y supervivencia del Estado y condición fundamental para el desarrollo social y económico. No hay desarrollo, ni progreso, ni bienestar sin seguridad, como parece obvio.

Como hemos dicho. es un bien común esencial y prioritario para el desarrollo del libre ejercicio de los derechos y garantías individuales y colectivas, de todos los ciudadanos y de la sociedad civil, es decir la sociedad organizada. Como condición, ya citada, es fundamental para la convivencia pacífica y el progreso de la sociedad. Permite al país la preservación de la soberanía y la integridad territorial, la realización de sus intereses nacionales, libre de presiones y amenazas, y la garantía a los ciudadanos del libre ejercicio de sus derechos y deberes constitucionales.

En definitiva, la seguridad es la condición, estado o situación que garantiza el disfrute, por la población, por las instituciones, en suma por cada una de las personas que conforman el Estado y la sociedad, del ejercicio de los derechos, libertades y garantías en los ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico, ambiental, militar y de los principios y valores constitucionales, dentro de un sistema de gobierno democrático y participativo, libre de amenazas a su supervivencia, su soberanía y a la integridad de su territorio y demás espacios geográficos.

Por todo ello es tan importante la Estrategia de Seguridad Nacional para alcanzar ese estado, situación o condición que garantice que los ciudadanos disfruten de todo lo expresado en el párrafo anterior, siendo la Defensa una de sus líneas de acción determinante. Pero para que los fundamentos de la seguridad y defensa citados sean coherentes con la sociedad a la que sirven, la formación en su seguridad y defensa por parte de ciudadanos, organizaciones, sociedad civil e instituciones es imprescindible. Este es el tremendo reto que tienen las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa, que sin el compromiso, la cooperación y colaboración de otros Ministerios, es decir sin la voluntad política del Gobierno, es una tarea colosal difícilmente alcanzable.

Enero de 2021

Luis Feliu Bernárdez
General de Brigada (r)
Academia de las Ciencias y las Artes Militares

Referencias:

Peculiaridades sobre Defensa y Seguridad, José Mª Ugarte, 2001
Conceptos de Seguridad y Defensa, Héctor L Saint-Pierre, 2012
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