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Ilustración

El Islam, un nuevo velo sobre la Leyenda Negra

LA CRÍTICA, 27 ABRIL 2026

27/04/2026@09:13:05

Francia había intervenido en territorio italiano desde el siglo XIII, especialmente estableciendo la dinastía de la casa de Anjou (por ello llamada “angevina”) en el reino de Nápoles a partir de 1266. Pero topó con los hispanos. Pedro III de Aragón ocupó Sicilia en 1282, llamado por los naturales, que estaban hartos de los franceses, y que se habían rebelado contra ellos en las conocidas como “vísperas sicilianas”. Jaime II de Aragón conquistó Cerdeña en 1323, y fue un dolor permanente para los franceses, sobre todo en el mar, gracias al almirante Roger de Lauria. Alfonso V de Aragón conquista el reino de Nápoles en 1442, con lo que la Corona de Aragón controlaba las rutas marítimas comerciales desde Barcelona hasta Grecia.

Y la Monarquía Hispánica de los Reyes Católicos y la Casa de Austria continuaron siendo un muro donde Francia fracasaba. (...)

LA ESPAÑA INCONTESTABLE

Antonio de Ulloa: el sabio marino que descubrió el platino y fundó la ciencia moderna española

LA CRÍTICA, 3 AGOSTO 2025

En el siglo XVIII, cuando las potencias europeas disputaban el mundo a golpe de pólvora, mapas y tratados, un joven marino español cambió la historia sin empuñar un fusil. Se llamaba Antonio de Ulloa (1716-1795), y su legado no está en los campos de batalla, sino en los laboratorios, las universidades y los cielos astronómicos. Fue el descubridor del platino, pionero en estudios de meteorología, navegación, astronomía, física y mineralogía. Pero sobre todo, fue uno de los padres silenciosos de la ciencia moderna española, y uno de los últimos representantes de esa España ilustrada, sobria, racional y firme que aún creía en el progreso sin renegar de la tradición. (...)
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El conocimiento científico en España fue patrimonio de nuestras Fuerzas Armadas cuando el sistema universitario moderno aun no había sido creado

LA CRÍTICA, 3 AGOSTO 2025

Como si no fuesen conscientes de esta realidad, ya sea por vocación propia o por imposición legal, el caso es que muchos de nuestros militares de hoy tratan de dotarse por todos los medios a su alcance de titulaciones de carácter civil, como un plus o complemento obligado a su propia formación militar. Paralelamente, la organización militar recurre, a veces, a expertos civiles, reconocidos como “cientistas” en otros países, especializados en determinados asuntos militares, como asesores, cuando se trata de encontrar la mejor solución a cualquier problema relacionado con nuestra defensa y seguridad.

Esta recurrencia podría ser algo prescindible porque lo habitual es que existan profesionales de la milicia con al menos iguales o superiores capacidades. Como sucedió en un pasado, todavía reciente, el conocimiento científico llegó a ser patrimonio exclusivo de los militares porque tuvieron que adquirirlo de forma perentoria para encontrar la mejor solución a los problemas técnicos y estratégicos a los que tuvieron que hacer frente. Algo que lograron estimulados por su propia vocación, por su experiencia diaria y porque tuvieron absoluta libertad para hacerlo. (...)