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¿A QUE NO LO SABE Y LE SORPRENDE?

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19 Octubre 2016

Por Francisco Ansón Oliart
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La verdad es que el título se me aplica, quizá exclusivamente a mí, cuando me enteré del número de mártires que ha habido a lo largo del siglo XX y principios del XXl ¡Qué sorpresa!

Hasta no hace demasiado tiempo la palabra mártir, casi caída en desuso, se relacionaba con el mártir cristiano. Pero, desde hace unas décadas, la existencia de personas que se queman a lo bonzo, o de los kamikazes que buscaban morir matando al enemigo, o los sahid islamistas que se suicidan en su intento de matar sembrando el terror, se ha desdibujado el significado de la palabra mártir.

Lo cierto es, que el mártir cristiano poco, o nada, tiene que ver con las anteriores muertes. El mártir cristiano muere por amor a su fe, y su perseguidor, el que lo mata (el mártir cristiano no se suicida), lo hace por odio a la fe cristiana.

En este sentido, parece que el siglo XX pasará a la historia como el siglo de los mártires. Más concretamente de los cristianos que han muerto por ser cristianos, esto es, católicos, protestantes, anglicanos y ortodoxos.

A lo largo de toda la Historia ha habido mártires cristianos, empezando por su Fundador con unas torturas y muerte horrorosa en una cruz y san Esteban, lapidado por lo judíos, a la que siguió la de Nerón, la que Sapor ll de Persia, inició en la primera mitad del siglo lV y que duró hasta el siglo Vll, y un larguísimo etcétera.

Desde que Juan Pablo ll hizo la petición de que se recogieran, de manera concreta, los mártires de los que se tenía constancia a lo largo del siglo XX, se llevaron a cabo distintos estudios, iniciados por David Barret y expuestos y publicados los datos de todas esas investigaciones por Socci y a cuyo tenor el número de cristianos muertos durante siglo XX por odio cristiano, por odio a la fe de los que les han matado, es de 45.420.000, esto es, según cálculos aproximados, más del doble que en los 19 siglos precedentes, que han sido de 70 millones de mártires a lo largo de estos veinte primero siglos, . De aquí que se considere que el siglo XX ha sido el siglo de los mártires. Según Socci todos estos trágicos datos hacen más incomprensible el silencio de ciertos países, de los Medios de comunicación más importantes, de la Organizaciones internacionales, etc.

El presente siglo, el siglo XXl, parece que puede superar en número de muertos cristianos, por el hecho de serlo, al del siglo pasado, el siglo XX.

En efecto, “en 2001, Barret (fallecido en 2012) y su colaborador, Todd M. Johnson, comenzaron a recoger datos sobre el número de mártires cristianos, sean católicos, protestantes, anglicanos u ortodoxos, que todos creen en Cristo. El volumen de 2001 revelaba que estos mártires cristianos, en los primeros dos milenios, como ya se ha dicho, han sido unos 70 millones, de los cuales, 45 millones perdieron la vida en el siglo XX. Las discusiones que surgieron en estos años, desde que se publicaron estas cifras, han servido para confirmar el carácter riguroso de la investigación.

Sin embargo, una nueva sorpresa la proporcionan los datos actualizados de Barret y Jhonson al constatar que, en la primera década del siglo XXI, el número de los mártires cristianos ha ido creciendo hasta alcanzar la alarmante cifra de 160 mil nuevos mártires al año, si bien ha habido dos años en que le número ha descendido a 105 mil. Pero el representante de la OSCE ha comparado estos estudios con los resultados del libro The Price of Freedom Denied (El precio de la libertad negada), de los sociólogos estadounidenses Brian J. Grim y Roger Finke, según los cuales el número de los mártires cristianos podría ser superior: entre 130 y 170 mil al año.

Así, el sociólogo Massimo Introvigne, representante de la OSCE para la lucha contra la intolerancia y la discriminación contra los cristianos, afirma que, «cada cinco minutos, un cristiano muere asesinado por su fe». Massimo Introvigne presentó estos datos por primera vez a la comunidad internacional a inicios de junio, al intervenir en la Conferencia sobre diálogo interreligioso entre cristianos, judíos y musulmanes, que se celebró en Budapest, organizada por la entonces Presidencia húngara de la UE. A esa denuncia, según la cual, actualmente, cada año son asesinados por su fe un mínimo de 105 mil cristianos en el mundo, le siguió una oleada de críticas e incluso comentarios irónicos, en particular por parte de la Unión de Ateos y Agnósticos Racionalistas, una asociación de origen italiano, por considerar que esos números son una exageración. Como respuesta a estas reacciones, en ocasiones mordaces, Introvigne denuncia: «De estas posiciones podemos sacar una lección: se infravalora hasta tal punto el problema de los cristianos perseguidos que, cuando se citan las cifras parecen a primera vista increíbles». (http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=20499).

En efecto, “los medios occidentales tienden a minusvalorarlo (el número de cristianos muertos por su Fe) porque lo consideran un problema ideológico o si acaso moral. Si el medio es radicalmente liberal o progresista, "lo de los cristianos" a sus editores les suena a una cuestión de gente de derechas y a esos no conviene darles mucha cancha. Si hablamos de una radio, una televisión o un periódico relativamente independiente, lo cierto es que no saben cómo encajarlo: no es una información fácilmente clasificable, no hay homosexualidad por medio, ni problemas de libre mercado ni tampoco el asunto, siendo honestos, encaja fácilmente en el choque de civilizaciones. Sin ir más lejos los cristianos de Oriente Próximo son tan árabes como los musulmanes. Así que también acaban por silenciarlo.

“Más de 100.000 cristianos son asesinados al año y 200 millones sufren a causa de su fe. Moralmente es inadmisible el silencio sobre lo que supone un auténtico genocidio. Y es inadmisible porque en cada uno de los casos de persecución no sólo está implicada la libertad y la dignidad de un grupo importante de personas sino una encrucijada histórica de la que depende el futuro, la libertad y el progreso de buena parte del planeta.” (http://www.paginasdigital.es/v_portal/informacion/informacionver.asp?cod=2744&te=15&idage=5271&vap=0).

Po su parte, Messori, concreta aún más, haciendo referencia a los Medios de comunicación de los Estados Unidos, que otros extienden a la mayoría de los medios de comunicación más importantes de Occidente: “que una nueva norma se ha impuesto sobre aquella conocida de las cinco “W” (Who? What? When? Where? Why?). Se trataría de una conocida como “ABC”, “All But Catholicism”, es decir, “Todo menos catolicismo”. “Es un hecho, afirma Messori, "que ha regresado en grande la conocida serie de acusaciones" contra la Iglesia. "La 'máquina de guerra' montada por los iluministas europeos del setecientos para 'aplastar a la Infame' (es decir a la Iglesia), está hoy día dirigida por muchas fuerzas, antiguas y al mismo tiempo nuevas." Tanto así, señala, que incluso encuestas recientes demuestran que hoy en día "son los cristianos el grupo más difamado, y a menudo, más perseguido" en el mundo. Messori culmina su artículo llamando la atención sobre lo desapercibido que pasan las innumerables buenas obras que realiza la Iglesia en todo el mundo. "Son tantos los que hacen minuciosos exámenes a la Iglesia por aquello que ha-o habría hecho- mal. Pero prácticamente ninguno se pregunta jamás cuanto mal la Iglesia ha evitado” y cuánto bien ha hecho. (http://www.geocities.ws/acawebsanisidro/Siglo_XX_cristianos.htm).

En resumen, la información que se ha proporcionado a la opinión pública sobre el número de cristianos muertos por el hecho de ser cristianos, es claramente insuficiente, y además, cara al siglo XXl parece, por todos los datos que se han investigado, que el número de cristianos mártires, por odio a la fe en la que creen, va a ser superior al del siglo XX.

Francisco Ansón

Francisco Ansón Oliart

Investigador y escritor; licenciado y doctor en Derecho (Universidad Complutense de Madrid); doctor of Philosophy and Psychology (K-University, California); licenciado en Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid); doctor en Ciencias de la Comunicación (Universidad Camilo José de Cela)