.
lacritica.eu

MINISTERIO DE LA VERDAD

Eric Arthur Blair, nombre real de George Orwell, (1903 - 1950). ¡Ya ven ustedes!
Ampliar
Eric Arthur Blair, nombre real de George Orwell, (1903 - 1950). ¡Ya ven ustedes!

LA CRÍTICA, 12 ABRIL 2020

Add to Flipboard Magazine. Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit Compartir en Yahoo

Hace ya algún tiempo que se han cumplido la mayoría de premoniciones de George Orwell en su novela distópica “1984”. Permanentemente estamos vigilados por el “Gran Hermano” tanto aquí como allende los mares donde no se escapa a los sistemas de interceptación de comunicaciones, incluso cifradas, ni el más pintado ya sea norteamericano, asiático o europeo. El propio Ministro Español de Interior nos confesaba que a “cada momento se están patrullando las redes sociales”, cosa que ya sabíamos.

Lo que ignorábamos es que el fin principal de la patrulla es “para evitar delitos de odio”, última vuelta de tuerca del “ministerio de la verdad”. De esto a pecados de pensamiento con los que condenar a los que no adoren al amado líder solo hay un paso.(...)

... Lo que no llegó a atisbar Orwell es que detrás de ese partido universal -cuando lo escribió parecía referirse al peligro comunista que ya era patente- estuviese el más atroz y asqueroso capitalismo -sea chino u occidental- disfrazado hoy día de universalismo, neomaltusianismo, nuevo orden y otros señuelos.

Desde hace dos días estamos viendo cómo algunas redes sociales -en especial Whatsap- limita el reenvío de determinados mensajes a un solo destinatario. El motivo parece ser el luchar contra las falsedades y bulos que abundan en redes de mensajería instantánea. Whatsap es una gran compañía que forma parte de Facebook y de otras más que aparentemente son competencia y puede hacer lo que quiera para su propio crecimiento y subsistencia. Tal vez sea acertado pues últimamente la proliferación de mensajes, incluso totalmente creíbles, hace tedioso simplemente poder visualizarlos de pasada a nada que uno esté en siete u ocho grupos activos. Por ello, salvo el “yuyu” de saber que tantos datos nuestros estén en manos de unos pocos, (Knowledges are a deadly friend/If no one sets the rules/ The fate of all mankind I see/ Is in the hands of fools -King Crimson 1969-) nada que objetar.

Lo que sí resultaría preocupante es que un gobierno que controla los medios de comunicación intentase controlar también las redes sociales amparándose en lo de luchar contra la mentira, no permitiendo la más mínima crítica. Regímenes totalitarios -y otros ensayando para serlo- lo hacen por norma no solo prohibiendo los reproches sino volcando noticias interesadas o manipuladoras cuando convenga. Algunos personajes no se cortan un pelo y lanzan sus bulos con luz, taquígrafos y cámaras en el mismísimo Congreso.

Al respecto permítanme -y créanme que no soy un conspiranoico- una apreciación de un video viral salido de China donde no se escribe un “hanzi” sin el permiso del Partido: Justo al día siguiente de hacer pública la pandemia circulaba por todo el mundo un video de un mercado de Wuhan donde se veía a distintos animales salvajes enjaulados listos para el consumo. Se veía también a unos jóvenes comiendo vivos a pequeños murciélagos previamente pasados por salsa. Seguramente era una explicación creíble para la propagación del coronavirus. Lo que me intrigó, y lo seguirá haciendo el resto de mi vida, es la perfección de la edición con sus cortes, música de fondo, etc., en tan breve espacio de tiempo. Claro que viendo después levantar un hospital en dos semanas, cualquier cosa se puede esperar.

Pues bien, con estos temores me quise enterar de quién es el encargado de decir lo que es y no es verdad de lo que se publica en la redes y me encontré con que hace ya un tiempo se creó a nivel mundial una especie de “Supertacañones” del ministerio de la verdad llamado el “International Fact-Checking Netwok (IFCN)” para controlar el grupo de redes nombrado antes.

A nivel nacional IFCN delega el control en terceros que en España ha recaído en algunos conocidos creadores de contenidos entre otros: Maldita.es, Maldito bulo, Newtral, etc. Me asusté un poco viendo en esas páginas a algún profesional conocido por su sesgo político.

Luego cuando llegué a “Newtral” (no, no se le ha caído la “i” antes de la “l”, no es una nueva senda) viendo en su página la metodología y especialmente la financiación que al respecto explica: “Tanto los contenidos de verificación publicados en Newtral Fact-check como en El Objetivo de Ana Pastor, se elaboran por el equipo de periodistas de la empresa Newtral Media Audiovisual. Esta empresa no tiene otro accionista que su fundadora Ana Pastor y se financia al 100 % con recursos propios mediante los servicios de producción audiovisual que lleva a cabo para distintos grupos de comunicación, redes sociales y otras plataformas. El propósito fundacional es ser independientes en todos los sentidos, también en el ámbito financiero.” ya me quedé tranquilo. ¿Siendo la dueña la pareja de Ferreras, qué peligro puede haber?

Lenny Flames
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
1 comentarios