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Comunismo

El ejemplo polaco

LA CRÍTICA, 13 DICIEMBRE 2025

13/12/2025@08:26:29
No voy a referirme a los casos sobradamente conocidos de líderes comunistas vejestorios, estalinistas-gagá, afortunadamente ya desaparecidos (Pasionaria, Carrillo, Álvarez, Gallego, Alberti, López Raimundo, etc.) con sus respectivos pasados siniestros o criminales al comienzo de la Transición democrática española. Tampoco voy a detenerme ahora en los tipos pelmas y grises de las generaciones inmediatas siguientes como Gerardo Iglesias, Julio Anguita, Francisco Frutos, Gaspar Llamazares, Felipe Alcaraz, etc. (...)

Nuestra seguridad nacional, ¿nos preocupa?

LA CRÍTICA, 3 AGOSTO 2025

“Se acercan cambios no vistos en cien años y nosotros los estamos liderando” comentaba Xi Jinping a Putin en una de sus últimas reuniones. Es difícil adivinar qué se esconde detrás de estos preocupantes comentarios, pero es fácil suponer que cualquier país -espero que España también- se preocupe al oírlos, pensando en su libertad y en su seguridad. Desde luego, no es propósito de estas reflexiones repasar la normativa que regula nuestra seguridad nacional en estos tiempos -digamos “nuevos”- de nuestra historia. Para eso está el Boletín Oficial del Estado y sus reglamentos. (...)

Confusión sobre el Confucionismo

LA CRÍTICA, 20 JUNIO 2023

Cuando se cambian los nombres de las cosas las personas empiezan a perder su libertad (Confucio).


De las grandes civilizaciones religiosas con sus ramificaciones políticas (La Confucionista-Budista, la Judeo-Cristiana, la Islámica, la Hindú, la Taoista…), solo las dos primeras han tenido una clara dimensión universal: la Confucionista-Budista en China y en casi todo Oriente; la Judeo-Cristiana en Europa y Occidente (incluidas la Europa oriental ortodoxa y las Américas). (...)

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Comunismo y yihadismo: azotes de la Humanidad

LA CRÍTICA, 12 MARZO 2024

«El hombre tiene que ser ateo» afirmaba Marx, brillante filósofo alemán, redactor, junto con a Engels, –en 1848 y en Alemania– del “Manifiesto Comunista”, que despertaría al llamado proletariado instándole a «romper las cadenas frente al mundo capitalista». Él creía en un orden social perfecto que debería construirse en la sociedad mediante «la lucha colectiva del hombre –sin Dios y aplicando el dogma marxista–». Todo sobre la base de que «en la vida todo es economía» y que las creencias religiosas, la conciencia moral, la creación artística, etc., eran tan solo una pura ilusión que él llamaba superestructura. Se trataba, en la práctica, (...)