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Corriente alterna. Una conducta impresentable

S.M. el Rey de España en la inauguración de los Juegos del Mediterráneo 2018
S.M. el Rey de España en la inauguración de los Juegos del Mediterráneo 2018

23 JUNIO 2018

Por Fernando Álvarez Balbuena
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El comportamiento del Presidente de la Generalidad Catalana con S. M. el Rey de España, que acudió a Tarragona con motivo de la inauguración de los Juegos el Mediterráneo, pone bien a las claras que el Sr. Torra es un maleducado, tanto si lo ha hecho “motu proprio” o, peor aún, si lo ha hecho por mandato de sus correligionarios...

La primera y mayúscula falta de educación es el no haber ido a recibir al Jefe del Estado, quien va a Cataluña a cumplir con un deber protocolario voluntariamente, sin delegar sus facultades en un Ministro u otra persona de primer nivel, cosa que hubiera podido realizar tranquilamente, en vez de hacerles el honor a los catalanes de ser él mismo quien presidiera la apertura de los Juegos.

Pero este sujeto, no contento con el desplante inicial –ya de por si criticable y condenable- todavía empeora su mala conducta presentándose ante el Rey con el lacito amarillo y haciéndole entrega, como si fuera un obsequio, de un álbum de fotos que refleja la “crueldad policial” el día del ridículo e ilegal referéndum independentista de cuya improcedencia ya había sido advertida toda la caterva de puigdemones, mases, junqueras & ct.,quienes a pesar de todo siguieron su provocativa conducta y acabaron poniéndose fuera de la legalidad.

Gústele o no al llamado Torras España y su Rey, por ahora todavía no es él la cabeza visible de una más que improbable república catalana, sino que pese a sus deseos separatistas, es el representante primero del Estado en Cataluña y en calidad de tal debe de cargar con sus obligaciones, entre las cuales está recibir al Rey y no insultarle con sus improcedentes acciones y omisiones.

Entre tanto Don Felipe VI, recibió su desplante y su envenenado obsequio con una amplia sonrisa y una enorme dignidad, guardando serenamente en su interior la segura indignación que debió de acometerle aún a sabiendas, ya antes de su viaje a Tarragona, de que iba a ser tratado de tan mal talante y descortesía como lo fue.

Pero así son las cosas de estos ignorantes que piden un imposible diálogo al gobierno, mientras insultan al Jefe del Estado y, a su vez así proceden los bien educados como Don Felipe VI, dándoles una lección de señorío y de superioridad moral que aún es más grande porque, en realidad, no se merecen ningún miramiento.

Fernando Álvarez Balbuena

Fernando Álvarez Balbuena

Historiador. Doctor en Ciencias Políticas y Sociología

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