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José Canga Argüelles, defensor del honor de la Nación Española

Castillo-prisión de Peñíscola, donde estuvo encerrado Canga Argüelles de 1814 a 1820.
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Castillo-prisión de Peñíscola, donde estuvo encerrado Canga Argüelles de 1814 a 1820.

LA CRÍTICA, 4 JULIO 2021

Por Juan M. Martínez Valdueza
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Ha habido españoles que son –en presente– verdaderos héroes en la defensa de las libertades de su pueblo y de la Nación que lo define, alberga y protege: España, y que hoy sencillamente han sido apartados de la memoria colectiva. Hecho este de difícil comprensión, a no ser que la causa sea precisamente su independencia y la solidez de sus principios, fuera el que fuera el signo político predominante en el periodo histórico, tan cambiante, que le tocó vivir. (...)

... Intelectual de gran capacidad y mucha altura, político liberal, hacendista e historiador, protagonista en la Ilustración, en la revolución contra los franceses, en la defensa de la Constitución de 1812 y contra el absolutismo de Fernando VII, José Canga Argüelles es varias veces perseguido, condenado y encarcelado (de 1809 a 1810 desterrado en Ibiza; de 1814 a 1820 preso en el castillo de Peñíscola; condenado a morir a garrote en 1825), viviendo un largo exilio en Londres (de 1824 a 1833), que salvó su vida, y que termina con la muerte de Fernando VII.

Es allí, en Londres, donde se rebela contra el oportunismo inglés que comenzaba a reescribir (Napier, Londonderry, etc.) lo que había sido la Guerra Peninsular; no soporta las tesis que van cuajando –tesis asumidas por los liberales españoles hasta el cierre del siglo XIX y desde entonces defendidas por el pensamiento de izquierdas español–, en las que se desmerece el papel de España en su Guerra de la Independencia, con harto desprecio, y se magnifica el papel propio de los ingleses en la que denominan “Guerra Peninsular”.

Llevado por el desasosiego que le produce cómo se está haciendo llegar a otros pueblos de Europa y a los mismos ingleses una versión falsa y aberrante de lo que fue la Guerra de Independencia española contra Napoleón, escribe y publica en 1830 la obra Observaciones sobre la historia de la Guerra de España que escribieron los señores Clarke, Southey, Londonderry y Napier publicada en Londres el año 1829, magnífico trabajo en cuatro volúmenes (el cuarto no sé si llegó a publicarse en Londres, habiéndolo sido en las posteriores ediciones españolas[1]).

Obra, sin ninguna duda, de obligada lectura e incorporación al sistema educativo español y que justifica por sí misma también la incorporación de José Canga Argüelles (reincorporación no, porque nunca lo ha estado) a nuestra memoria colectiva y su reconocimiento como valedor de España frente a la continua leyenda más que negra que no solamente nuestros rivales en el mundo han procurado con éxito extender e imponer.

En el primer tomo, nuestro autor reflexiona sobre: los objetivos que se han propuesto los historiadores ingleses; el carácter de la insurrección española de 1808; los hechos sangrientos del 2 de mayo en Madrid; la Asamblea en Bayona; las Juntas gubernativas de las provincias de España; los sucesos de Valencia; la llegada a España de las tropas españolas al mando del Marqués de la Romana, que se hallaban en el Norte de Europa; las relaciones con las Américas; la defensa de Valencia contra las fuerzas del Mariscal Moncey; la batalla de Bailén; la defensa de Zaragoza; la Junta Central; la defensa de Madrid en diciembre de 1808; los auxilios militares y pecuniarios prestados a España por la Gran Bretaña; los personajes españoles de los que habla el señor Napier y la falta de conocimiento exacto de los sucesos y costumbres de España de que adolecen los historiadores ingleses de la guerra de los seis años.

El segundo tomo habla de 1) Del carácter español. 2) Las equivocaciones lastimosas en las que incurre el Sr. Napier: el supuesto abatimiento de los españoles en los reveses; la supuesta debilidad de los españoles en sostener la lucha; las proezas españolas deprimidas por el Sr. Napier. 3) Las calumnias en que se afea el honor de España: el maltrato que recibieron los prisioneros franceses; de la Junta Central; del tumulto de Cádiz en 1809; de la mala correspondencia y perfidia atribuidas a los españoles. 4) Personajes españoles cuya opinión padece en la Historia del Sr. Napier: D. Gregorio de la Cuesta; el Marqués de la Romana; el Duque de Alburquerque y D. José Palafox. 5) Auxilios pecuniarios que se supone haber recibido los españoles de mano del gobierno británico.

El tercer tomo cuenta la realidad de la historia en cuanto al comportamiento de los españoles. 1) Los españoles han sido los principales mantenedores de la guerra de los seis años y los que con su constante decisión y valor, facilitaron los triunfos que llenaron de gloria las armas británicas. 2) Los españoles, en la memorable guerra de los seis años, opusieron una sólida resistencia al enemigo, eludiendo con ella los efectos de su poder. 3) Del mérito de los portugueses, comparado con el que contrajeron los españoles, durante la Guerra de la Independencia. 4) Conducta militar y política que observaron los ingleses en España, durante la guerra de los seis años. 5) Los españoles se condujeron con noble lealtad con los ingleses. 6) Chocante parcialidad del Sr. Napier, en rebajar, a sabiendas, el mérito de algunas acciones militares sostenidas por los españoles y en ocultar y desfigurar otras: sitio heróico de Gerona; batalla de Tamames; batalla de la Barrosa o de Chiclana; batalla de la Albuera. 7) Equivocaciones y calumnias notables, que se encuentran en el Tomo III de la Historia del Sr. Napier, sobre puntos muy importantes: carácter español; Galicia; Muerte de Álvarez, gobernador de Gerona; D. Ventura Caro; Ejército Español que peleó en Ocaña; guarnición de Ceuta; Junta General; decisión española de defender la guerra; trato que recibieron los prisioneros en España; defensa de Cádiz; de Zaragoza; de Valencia; de Cataluña; partidas de guerrilla; revolución de las Américas españolas.

Cierra el cuarto tomo la obra con una magnífica colección de ochenta y siete documentos de gran interés que corroboran las opiniones de Canga Argüelles y desmontan las interesadas mentiras de Napier y del resto de historiadores ingleses.

Documentos todos oficiales, tanto españoles como ingleses de los que evito al lector por enjundioso su detalle, pero que no tardando mucho podrá disfrutar de su lectura.

La muerte de Fernando VII propició el regreso de José Canga Argüelles a España pero no al escenario político español, en primera fila de la lucha política. Como suele ocurrir con personajes de esta talla, las distintas reseñas biográficas son dispares en cuanto a fechas y cargos, por lo que destacaré solamente que, después de su regreso, ingresó en la Real Academia de la Historia en 1838 como académico de número, si bien desde 1805 había sido académico correspondiente y desde 1835 académico supernumerario. Su discurso de ingreso versó “Sobre la necesidad que los hacendistas tienen de dedicarse al estudio de la Historia”. Un testimonio de su propia vida.

Un apunte para la reflexión. En la reseña biográfica del Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia sobre José Canga Argüelles y Cifuentes ni se menciona la obra objeto de este trabajo.

Y como anécdota personal, mi intervención ante el pleno de la RAH en 2011 con motivo de la presentación de Historia del Levantamiento, Guerra y Revolución de España, del también asturiano y compañero de exilio José María Queipo de Llano y Ruiz de Saravia, VII Conde de Toreno, acto que aproveché para reivindicar, en el aspecto que destaco en este trabajo, la figura de José Canga Argüelles, Conde de Canga Argüelles a título póstumo, concedido por la reina Isabel II diez años después de su muerte. Sin mucho éxito a lo que se ve.

José Canga Argüelles y Cifuentes (Oviedo, 1770 – Madrid, 1842)

Bibliografía

Fuentes: Real Academia de la Historia. Diccionario Biográfico Español. (Reseña de Francisco Comín Comín); Enciclopedia Oviedo; Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico; The biggest biographies' collection. (Reseña de A. Gil Novales. Tampoco hace referencia a la obra Observaciones…).

Suplemento al apéndice de la educación popular; Prólogo al censo de población de 1797; Prólogo al censo de población de 1800; Gaceta de los niños o principios generales de Moral, Ciencias y Artes; Doce Memorias sobre Hacienda; Colección de Reales cédulas, órdenes y providencias dadas para gobierno del Real patrimonio del reino de Valencia (1806); Recopilación de todas las leyes, ordenanzas y reglamentos del Cuerpo político de los ejércitos de España (6 tomos, 1807); Memoria sobre la constitución de la Junta Central de Gobierno (Valencia, 1808); Memoria leída en la Junta Suprema de Valencia en defensa del Consejo Real (Valencia, 1808); Manifiesto de la Junta Superior de Observación y Defensa del reino de Valencia sobre los servicios y heroicos esfuerzos prestados por ésta en favor de la libertad e independencia de la nación y de los derechos de su augusto y legítimo soberano el Sr. D. Fernando VII (Valencia, 1809); Observaciones sobre las Cortes de España y su organización (Valencia, 1809); Ocho Memorias sobre Hacienda a las Cortes de Cádiz; Apuntes para la Historia de la Hacienda pública de España en 1811; Manifiesto de su conducta política en las Cortes de 1813 y 1814; Memoria sobre el crédito público que presenta a las Cortes de 1820 (Madrid, 1820); Memoria sobre el estado de la Hacienda pública de España, presentada a las Cortes de 1821; Elementos de la ciencia de Hacienda; Elementos de la ciencia de Hacienda (Londres, 1825); Diccionario de Hacienda para uso de los encargados de la suprema dirección de ella (9 tomos, Londres, 1826); Índice de las materias que se contienen en el Diccionario de Hacienda (Londres, 1827); Ensayo sobre las libertades de la Iglesia católica de España en ambos mundos (Londres, 1827); Diccionario de Hacienda con aplicación a España; El Comercio de los algodones ingleses en España; Memorándum sobre la derogación de la ley Sálica en España; Observaciones sobre la Historia de la guerra de España que escribieron los Sres. Clarke, Southey, Londonderry y Napier (Londres, 1830); Memoria sobre el estudio que deben hacer de la filosofía los pintores y estatuarios; Discurso sobre los derechos del bello sexo en la sociedad civil y matrimonial; Memoria sobre las causas, así físicas como políticas, que han disminuido la población del reino de Aragón y modo de realizar su comercio expedito y floreciente; Traducción anotada de la carta del Sr. Gesuer al Sr. Jueslin sobre el paisaje; Observaciones sobre las Cortes de España y su organización; Apuntaciones canónicas de las Iglesias de España; Historia del Principado de Asturias durante los seis años de la guerra de la Independencia (Manuscrito); Discurso leído en su recepción en la Academia de la Historia acerca de la necesidad que los hacendistas tienen de dedicarse a los estudios históricos; Investigaciones históricas en los códices del Museo Británico; Causa que se formó en 1814 a varios diputados a Cortes y a otros beneméritos españoles; Apuntaciones de la Historia civil de España; Noticia de los manuscritos legados por Jovellanos al Instituto Asturiano; Memoria sobre los servicios prestados por este hombre de Estado durante su vida pública; Quelques mots en réponse á une pétition des négociants de Londres ainsi qu'á plusieurs articles du «The Times» tendant á attaquer l'honneur et les droits du Roi d'Espagne, sur l'indépendance des Amériques (Londres, 1829); Observations sur la guerre d'Espagne (Londres, 1829); Memorándum sobre la intervención de los cónsules de Francia en las visitas domiciliarias de los súbditos de su nación residentes en España (Londres, 1831); Elementos de la Ciencia de la Administración (1834).

[1] Las ediciones que hemos conseguido localizar son las siguientes:

Observaciones… Tomo I, Imprenta de Don Miguel de Burgos, Madrid, 1833. Reimpresa en virtud de permiso de S.M.

Observaciones…Tomo II, Imprenta de Don Marcelino Calero, Madrid, 1835. Reimpresa en virtud de orden de S.M. Esta, con el antetítulo de: “Defensa del honor de la Nación Española contra las injustas acusaciones que le hace la rivalidad extranjera”.

Observaciones…Tomo III, Imprenta de Don Marcelino Calero, Madrid, 1836. Reimpresa en virtud de orden de S.M. Esta, también con el antetítulo de: “Defensa del honor de la Nación Española contra las injustas acusaciones que le hace la rivalidad extranjera”.

Observaciones…Tomo IV, Imprenta de Don Marcelino Calero, Madrid, 1836. Reimpresa en virtud de orden de S.M. Esta, también con el antetítulo de: “Defensa del honor de la Nación Española contra las injustas acusaciones que le hace la rivalidad extranjera”.

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