Antes que nada, es necesario destacar la valentía del pueblo iraní que enfrenta la demoníaca tiranía de estos Ayatolás, a pesar de las decenas de miles de crueles asesinatos por parte de las fuerzas del Estado.
No todos los que se oponen a esta guerra son de izquierdas como los dictadores de Cuba y Nicaragua, y hasta el primer ministro británico que dijo que “Todos recordamos los errores de Irak, no vamos a unirnos a la ofensiva ahora”. (...)
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Hay quienes creen que los métodos pacíficos son los únicos viables, coherentes con la idea de que controlar la violencia con violencia es un contrasentido. Por caso, los profesores y divulgadores de la economía libre Steve Hanke y Jeffrey Sachs que afirmó que “No existe ninguna posibilidad de que EE.UU. pueda conseguir objetivos estratégicos… Trump es muy impopular…” y llega hasta acusarlo de querer cometer fraude en las elecciones de noviembre en EE.UU. "Cuando se opera con violencia… mentiras y engaños tan extraordinarios, los resultados pueden ser completamente catastróficos", afirmó Sachs.
En contraposición, el consultor Enrique Navarro, asegura que “la operación era necesaria… hoy el mundo es mucho mejor”. Y continúa “Descabezar un régimen que tiene decenas de millones de fanáticos… no es tan fácil, puede venir una terrible represión y entonces EE.UU. se lavará las manos para no enfrascarse en un nuevo Vietnam… Trump nos dijo el verano pasado que el problema estaba solucionado con el bombardero terrorífico y despidió a unos cuantos asesores que negaron la eficacia, ahora se ha visto que tenían razón”.
Ciertamente la paciencia de los ciudadanos estadounidenses y la de los israelíes tiene un límite, entonces qué pasará si los Ayatolás resisten hasta que los atacantes se vean forzados por sus propios pueblos a poner fin a las acciones militares.
De momento se han perdido muchas vidas además de la destrucción y paralización en Oriente Medio, incluso en Israel. Cuenta Elisabetta Piqué, desde Jerusalén, que Israel es un país fantasma donde salvo los esenciales -farmacias y supermercados-, todo se encuentra cerrado. Y no solo los iraníes huyen a Turquía sino incluso algunos israelíes están intentando dejar su país.
Pero la pérdida alcanza a todo el globo, particularmente a los EE.UU. que está realizando un gasto militar muy importante a costa de sus ciudadanos. Y esto se está reflejando en los mercados de valores.
Wall Street, que venía con una clara tendencia alcista, entró en la baja y posterior estabilización y quién sabe hasta cuándo. "En este mercado se impuso la creencia de que, como suele ser la norma, los conflictos bélicos suelen tener un efecto limitado… algo que no siempre es así", afirman los expertos de Link Secutities.
Donald Trump, insistió en que el conflicto puede durar entre cuatro o cinco semanas o incluso más, “algo que no terminamos de creernos ya que a ninguna de las partes les interesa que dure tanto; a EE.UU. por el impacto político… mientras que para el régimen iraní, actualmente debilitado, sería más interesante llegar a algún tipo de acuerdo… una salida más o menos honrosa. Por otra parte, señalar que vemos complicado el objetivo de cambio de régimen, insinuado por Trump", comentan en Link Securities.
En fin, todo parece indicar que los ayatolás sobrevivirán. Aunque es de esperar que ocurra alguna mejora y, con el tiempo y la paz, se logre lo que hoy no se vislumbra, que ha llegado el principio del fin del reinado de Lucifer en Irán.