Libros

EL HUMO Y LA LIBERTAD

LA CRÍTICA 16 SEPTIEMBRE 2026

Francisco Ansón Oliart | Miércoles 16 de septiembre de 2026

...Con ello y con libros, como el que voy a comentar, ha ido descendiendo el consumo de tabaco. No obstante, cerca del 30 Por ciento de los españoles, fuman diariamente y más del 60 por ciento se ha planteado dejarlo, dado que no sólo más de 40.000 muertes se atribuyen, directa o indirectamente, al tabaquismo, sino que además del perjuicio físico, existe otro: el de la disminución de la libertad. (...)



Todos los de mi edad hemos vivido rodeados de humo. Las normas del grupo en la adolescencia, el cine, nos “forzaban” a fumar. En las películas de ese tiempo los actores, “casi”, empalmaban un cigarrillo con otro. La influencia de los actores era decisiva: bastaba que Greta Garbo dijera que bebía el té Z, para que aumentara el consuno de esa bebida; o que la actriz preferida, Veronika Leight, se peinara tapándose un ojo, para que a pesar de los accidentes que se producían al enredarse el pelo en las máquinas , siguieran peinándose las trabajadoras así, hasta que la actriz cambió de peinado; o que los hombres dejaran de usar camiseta porque si Cark Gable, su héroe, no la llevaba…, hasta que en una película del Oeste, el actor apareció con camiseta durante casi toda la película; o que este mismo actor, golpeara el cigarrillo sobre el reloj antes de encenderlo, para que en el descanso o a la salida del cine, algunos ya hicieran lo mismo; y así, un largo, larguísimo etcétera, de ejemplos de la influencia del cine, sobre todo, en los años 40 y 50 y gran parte de los 60.

Este hábito de fumar, recoge la consideración histórica del mismo. Como se sabe, el tabaco es originario de América donde tenía un carácter religioso y medicinal y se consumía desde hace miles de años. Su carácter religioso no pasó a Europa, pero sí sus propiedades curativas. Recuerdo de una película en la que un grupo de tres o cuatro soldados, perdidos, se encontraban profundamente desanimados , pero uno de ellos encontró un cigarrillo que compartieron, y ya al primero que lo tomó se le cambió la cara y el ánimo con la primera “chupada” del cigarrillo y es que, en efecto, durante la Segunda Guerra mundial se facilitaban cigarrillos a la tropa, porque su consumo elevaba la moral de los soldados; y es a partir de esta Guerra cuando se generaliza el hábito de fumar también en las mujeres.

Pero es a mediados del siglo XX cuando, con carácter estrictamente científico, se prueba la relación del consumo de tabaco con el cáncer de pulmón y otras enfermedades, si bien antes ya se había prohibido la venta de tabaco a los niños. A ello siguió la prohibición de la publicidad en televisión, así como el aumento de impuestos para dificultar la adquisición de tabaco y la prohibición de fumar en determinados lugares.

Con ello y con libros, como el que voy a comentar, ha ido descendiendo el consumo de tabaco. No obstante, cerca del 30 Por ciento de los españoles, fuman diariamente y más del 60 por ciento se ha planteado dejarlo, dado que no sólo más de 40.000 muertes se atribuyen, directa o indirectamente, al tabaquismo, sino que además del perjuicio físico, existe otro: el de la disminución de la libertad. Tuve la ocasión de vivir la desintoxicación de un familiar muy íntimo – fumaba dos cajetillas y media al día- y ahora, al cabo de cuarenta años, esta persona todavía sueña, a veces, que ha vuelto a recaer y se despierta angustiada, por la esclavitud, la pérdida de libertad, por haber vuelto a su obsesión, su ansiedad de cuando no tenía tabaco y no podía fumar.

El libro se titula, VIVIR SIN HUMO EN 30 DIAS y su autor Mauricio M. Navas, es psicólogo, coach, que no recurre al miedo o a los parches de nicotina, sino a las soluciones probadas por la ciencia, y sobre todo al Método de un profundo conocedor del tema, con una experiencia no sólo profesional, sino personal casi incomparable. El autor desde la primera línea inicia un diálogo ameno, simpático y lleno de espontaneidad, con el lector, y sin desvelar su contenido, reproduzco lo que, en mi opinión, el lector se va a encontrar y va a conseguir con la lectura de este convincente libro, por lo que parece más justo es dejar hablar al autor, reproduciendo algunas frases: “Para eso he escrito este libro para acompañarte en este camino y que tengas una fuente de recursos, una guía, un mapa, un manual y un amigo siempre a tu lado… Lo que tienes en tus manos es mucho más que un libro. Es un proceso. Es el Método Vivir Sin Humo en 30 días: una forma estructurada para recuperar tu libertad. Explicando paso a paso, con una cadencia diaria. Redactado para ayudarte a cambiar tu hábito tabáquico por otros hábitos más saludables y alineados con tu propósito de liberarte del tabaco… Como te adelantaba, es importante que comprendas como leer este libro, que a la vez es un método, una herramienta de trabajo personal y un compañero de en el proceso. Con información clave para que superes con éxito la dependencia de la nicotina que soportas actualmente.”

Y ya al terminar el libro, en el día 31, le recuerda al que ya ha conseguido liberarse de su dependencia: “Recuerda también, que tu Inteligencia Física (PQ), Mental (IQ), Emocional (EQ) y Espiritual (SQ) son como los músculos: necesitan entrenamiento. No permitas que tu hacha se desafíe. Cada vez que eliges un nuevo hábito saludable, estás afilando tu capacidad de ser libre”. Los consejos para ejercitar esa musculatura, son algo costosos y exigen continuidad, pero los beneficios superan con mucho ese es esfuerzo.

Naturalmente, el libro presenta algunas objeciones. Por ejemplo, en el caso de la adicción, dado que el adicto es un enfermo y de hecho, unas de las personas mejor informadas del mundo, como son los Papas, les han dedicado una constante atención, no sólo a las sustancias –alcohol, cocaína, heroína, hachís-, sino también a las pequeñas pantallas. Así, el Papa León XIV, en su discurso del 27 de agosto de 2026 ante los participantes en el encuentro organizado por la Pontificia Comisión para América Latina sobre las adicciones en el continente, el pontífice, ha mostrado su preocupación y ha propuesto cuatro remedios, y Benedicto XVI, calificó, entre otras cosas, la adicción como una esclavitud. Es cierto, que el tabaquismo puede producir un hábito muy fuerte, pero rara vez, a pesar de la nicotina, una adicción que impida la vida normal, aunque, eso sí, arriesgue contraer una dolencia grave y una pérdida significativa de la libertad. Por ello, aun teniendo presente ésta y otras posibles objeciones, concluyo que, para mí, el autor consigue lo que propone en su libro.

Francisco Ansón