Manuel Pastor Martínez

Boulder Lake

Acuarela de la cabaña en Boulder Lake. (Fotografía del autor).

LA CRÍTICA, 29 JUNIO 2023

Manuel Pastor Martínez | Jueves 29 de junio de 2023

Dedicado al Dr. Frank T. Brown, RIP (1928-2023)


Como todos los finales de primavera y principios de verano, desde hace casi treinta años, he venido a la cabaña familiar a orillas del Boulder Lake. La única gran diferencia es que esta vez ha estado marcada por la ausencia del Dr. Brown, padre de mi esposa y abuelo de mis hijos. (...)



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Boulder Lake y la cabaña (la cabaña nueva y grande; en el lote familiar hay también otra cabaña vieja y más pequeña en una isla en medio del lago) están ubicados en el condado Hubbard en el centro-norte de Minnesota, entre los pueblos de Dorset (el más pequeño y cercano) y Nevis (cuyo nombre, corrupción de “Nieves”, se inspiró en la isla caribeña del mismo nombre bautizada por Colón como “Santa María de las Nieves” y donde nació el gran Alexander Hamilton). La población más numerosa en la cercanía, hacia el oeste, es Park Rapids, donde nació Alice Driscoll, esposa y ahora viuda del Dr. Brown, cuyo nombre –Alice’s Farm– lleva la finca forestal de 200 acres que rodea la orilla norte de Boulder Lake.


Nuestro lago está rodeado de lagos mayores: Big Sand, Little Sand, Long, Potato, Fishhook, Belle Tain, Spider, Muskie… (Minnesota tiene más de 10.000 lagos; lagos, no lagunas).


Aparte de la gran variedad arborífera (cinco tipos de pinos, birches, álamos, robles, chopos…) la fauna en torno a Boulder Lake es asimismo muy variada: venados, zorros, ocasionalmente osos negros, conejos, ardillas, tortugas… aparte naturalmente de los inevitables mosquitos, garrapatas y otros insectos). Las aves, innumerables: todo tipo de gorriones, wablers diversos, canarios, cardenales del norte, pájaros carpinteros, blue jays, robins, etc., y por supuesto los muy especiales loons y las señoriales águilas americanas (con un nido en la isla).


En el lago toda la familia ha practicado la pesca y la natación, el ski acuático, el ski con nieve, la vela y –mi actividad favorita– la canoa. Mi hijo Patrick creo que tiene el récord familiar de pesca con grandes piezas de Walleye y de Northern Pike, y también ha practicado la caza mayor. Mi hija Alice, igual que su hermano, es una gran experta en vela y canoa (llegando a ser ambos instructores de ellas para niños en el afamado Camp Olson).


En estos primeros días de junio en Boulder Lake he recordado al Dr. Brown y las numerosas conversaciones que mantuvimos sobre la política americana. Como católico y conservador Pro-Life (con su esposa Alice fundó una de las primeras asociaciones pro-vida en Minnesota) estuvo registrado como republicano, pero en su fuero interno siempre tuvo simpatía por los políticos demócratas católicos con ancestros irlandeses –como él–, desde John F. Kennedy hasta Joe Biden.


En 2008 le acompañé al caucus de las primarias republicanas en St Cloud y a la Convención republicana en St Paul-Minneapolis (donde nos encontramos con la presidenta madrileña Esperanza Aguirre de invitada), y la votación a favor de la pareja presidencial John McCain-Sarah Palin. Pero a partir de la elección de Trump en 2016, en cierto modo afectado también por el Trump Derangement Syndrome, se inclinó hacia la candidatura de Joe Biden, sin percatarse de que iba a ser el presidente más abortista de la historia americana.


No obstante, su catolicismo fue sincero hasta el final. Recuerdo cuando visitó Astorga hace unos quince años y quedó fascinado por la Misa de Pascua en la catedral y la Semana Santa (en la que nuestros hijos –sus nietos– Patrick y Alice participaban en las procesiones como cofrades de la Vera Cruz).


En la última cena que tuvimos con él (su esposa Alice, su hija Ann y yo) en un modesto restaurante de St Cloud, horas antes de que fuera ingresado con urgencia en el hospital y la institución de terapia/rehabilitación de donde ya no saldría con vida, nos contó una interesante anécdota personal en la que fue testigo, valga la redundancia, de un testimonio circunstancial de valor histórico.


Tras graduarse en la escuela de medicina de la Universidad de Minnesota, el Dr. Brown hizo la residencia como cirujano en el Parkland Memorial Hospital en Dallas, Texas, hasta 1963. Allí fue colega y amigo del Dr. Malcom Perry, el primer cirujano que atendió al moribundo presidente John F. Kennedy el 22 de noviembre de 1963.


Durante los años posteriores el Dr. Perry le contó confidencialmente al Dr. Brown, durante encuentros sociales y congresos médicos, que el primer disparo contra el presidente había sido de entrada por la garganta, lo cual significaba que había sido disparado desde enfrente, no desde atrás, lo cual invalidaba la tesis oficial de la Comisión Warren del asesino solitario (Lee Harvey Oswald), pues aparentemente había una conspiración y algún asesino estaba ubicado delante, no detrás, de la limusina presidencial. El Dr. Perry también le contó que fue forzado por el Servicio Secreto y el siniestro consejero Arlen Specter a que ocultara que la herida era de entrada, obligándole a firmar que era de salida.


Manuel Pastor Martínez