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Reflexiones después de la tercera ola de la pandemia

El profesor e hispanista Stanley G. Payne junto al editor y director de La Crítica, Juan M. Martínez Valdueza, en 2018. (Foto: Archivo de La Crítica).

LA CRÍTICA, 18 MARZO 2021

Gonzalo Parente Rodríguez | Jueves 18 de marzo de 2021
Reconozco mi afición a los libros y la primera visita a unos grandes almacenes que acababan de abrir ha sido a la librería, para sofocar el interés por las últimas publicaciones, después de la pandemia, de los muchos meses que hemos sufrido. Ello me ha provocado varias reflexiones: la primera (...)

... fue al comprobar la mayor afluencia de gente que sentía el mismo interés por los nuevos libros, cosa comprensible después de los meses de reclusión.

La segunda, fue al ver una edición, premio España 2017, del libro de Stanley G. Payne con un título tan atractivo como “En Defensa de España” (Desmontando mitos y leyendas negras), donde el catedrático de Historia de la Universidad de Wisconsin, gran conocedor de nuestra Historia, sobre la que ha escrito varios libros, viene a poner en valor la nuestra, con los avatares vividos por los españoles de todos los tiempos que admira en sus múltiples facetas, desde las herencias de los bárbaros y musulmanes, hasta los grandes momentos que señala cuando España fue el primer gran imperio europeo, la colonización de países americanos y la decadencia hasta nuestros días, para llegar a ser una democracia de consenso… Todo ello lo ha escrito con admiración y respeto, superando los muchos momentos difíciles y críticos, vividos con las influencias exteriores y de los propios españoles. Libro original y atractivo para comprobar la visión positiva de España desde el exterior.

La tercera reflexión, fue el fruto de la sorpresa que me causó al ver en el estante de los libros de estrategia hasta doce ediciones distintas de Sun Tzu, sobre “El Arte de la Guerra”, escrito en el siglo IV antes de Cristo, libro considerado como el núcleo del pensamiento militar de Extremo Oriente, de la misma forma que Clausewitz lo ha sido de Occidente. Partiendo de las diferencias culturales de uno y otro, podemos simplificar que el oriental basa su estrategia en el engaño y el occidental en la batalla para ganar la guerra. Sin pretender entrar en disquisiciones estratégicas, más bien en todo lo contrario, creo que el interés hoy por Sun Tzu viene desde hace tiempo en el ámbito civil, cuando descubrieron esta forma de ganar las batallas de la competencia y la supervivencia comercial. Aunque también hoy existe un interés especial por conocer cómo se mueven los chinos que podrían estar utilizando la estrategia de Sun Tzu en los ámbitos políticos, económicos y militares. En resumen, todo lo oriental es muy atractivo para los españoles del siglo XXI. Y podemos preguntarnos ¿por qué será?