Manuel Pastor Martínez

Fracaso del Latinoamericanismo

La militarización de América Latina. Foto: http://redcomsur.org/sitio/

LA CRÍTICA, 12 JUNIO 2019

Manuel Pastor Martínez | Miércoles 12 de junio de 2019
España tuvo siempre, desde la propia Era del Descubrimiento, Conquista y Colonización del Nuevo Mundo, una prestigiosa escuela de Hispanoamericanismo iniciada brillantemente por los numerosos cronistas de Indias ...

... Aunque las cosas comenzaron a cambiar cuando el término Latinoamericanismo desplazó a Hispanoamericanismo (el tradicional Instituto de Cultura Hispánica también cambiaría el nombre por Instituto de Cooperación Iberoamericana), todavía hemos mantenido el prestigio con algunos especialistas –por señalar en concreto dentro de esta vastísima área mi campo académico, el politológico- por ejemplo los catedráticos de Ciencia Política Manuel Alcántara y Esther del Campo, ambos formados en el Departamento de la Universidad Complutense de Madrid que dirigí muchos años. Precisamente a Manuel Alcántara le prologué el primer tomo de su obra Sistemas políticos de América Latina (Tecnos, Madrid, 1989. El segundo tomo se lo prologaría Juan J. Linz).

Pero paralelamente a estos estudios académicamente rigurosos, comenzó a proliferar otro tipo de Latinoamericanismo más panfletario, ideologizado y radical, en sintonía con lo que Carlos Alberto Montaner, Plinio Apuleyo Mendoza y Álvaro Vargas Llosa definieron jocosamente hace años como “el perfecto idiota latinoamericano” (Manual del perfecto idiota latinoamericano, Madrid, 1996). Una expresión reciente y un poco ridícula de esta categoría intelectual y deriva política la representa Ed Morales, autor de un libro absurdamente titulado Latinx. The new force in American politics and culture (Verso, London-New York, 2018).

Esta obra sigue la misma senda literario-progresista de los “Cultural Studies” de la que publicó Richard Rodríguez, Brown. The Last Discovery of America (Viking Penguin, London-New York, 2002), pero con más errores historiográficos y conceptuales en favor de la Leyenda Negra antiespañola, como base del moderno antiamericanismo (anti-EEUU) con un sesgo ideológico izquierdista. Rodríguez reconocía ya en el prólogo que Richard Nixon era “the dark father of Hispanicity” (p. xii). Morales no deja de insinuarnos repetitivamente a lo largo de su obra que su enemigo principal es Donald Trump.

Pero baste, como muestra de los graves errores historiográficos y conceptuales de Morales a favor de la Leyenda Negra antiespañola, una simple cita en una sola página: según el autor, Bartolomé De las Casas (al que erróneamente considera un “fraile jesuita”) fue el “primero” en considerar a los indígenas como seres humanos, y el “primero” en articular un anti-discurso de la Modernidad… y que sus enemigos generaron la intolerancia que “culminó en el Estado fascista de Franco en el siglo veinte” (p. 27). Sin comentarios.

Bajando de las nubes o nubarrones ideológicos progres, camuflados como “Cultural Studies”, estamos presenciando minuto a minuto en tiempo real la absoluta bancarrota del Latinoamericanismo intelectual y político, en dos casos emblemáticos de la etapa histórica final del populismo izquierdista latinoamericano: Venezuela y Méjico, con la quiebra de los dos acrónimos divulgados recientemente por el aparato mediático “agit-prop”, el colectivo ALBA y el individual AMLO.

Las fantasías revolucionarias y socialistas internacionales de la Alianza Bolivariana de América (ALBA), concebida por el régimen chavista en Venzuela, se han desmoronado con la retirada de Honduras, Ecuador y Guatemala, la caída de Lula da Silva en Brasil y de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, la muerte de Chávez y la podredumbre de Maduro y del propio régimen chavista. El castrismo, tras la desaparición de Fidel y la retirada de Raúl, aislado como una infección en una Cuba cada vez más alejada –contra su voluntad, por supuesto- del continente americano y Hemisferio Occidental…

Y Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reducido a mero polizonte/perrito faldero de Trump (segundo y humillante corolario, tras el primero de Teddy Roosevelt, a la Doctrina Monroe).

Invito a los lectores a consultar los recientes artículos de dos grandes especialistas, Álvaro Vargas Llosa, “Trump vs. AMLO” (ABC, 8 de Junio, 2019) y Mary Anastasia O´Grady, “Trump Militarizes Mexico” (The Wall Street Journal, June 9, 2019). Y, entre ellos, a los numerosos y recalcitrantes obsesivos anti-Trump en el amplio espectro político del Latinoamericanismo (y del Europeísmo progresista), para que comiencen a reflexionar y cuestionar sus premisas o prejuicios ideológicos.

Manuel Pastor Martínez